DERECHO HUMANO AL AGUA

Loading...

Últimas noticias

sábado 28 de enero de 2012

martes 24 de enero de 2012

Bogotá, una ciudad atravesada por humedales

Tingua de pico rojo con cría
El 2 de febrero de cada año se celebra el Día Mundial de los Humedales, y en el se conmemora la fecha en que se adoptó la Convención sobre los Humedales: 2 de febrero de 1971. Una oportunidad para tomar conciencia sobre la importancia de Preservar, proteger y visitar estos ecosistemas de nuestra ciudad. 


Hay un cercano y acaso perpetuo vínculo entre Bogotá y el agua. Un vínculo que se revela en los torrenciales aguaceros de marzo, abril, octubre y noviembre, las inundaciones que convierten en ríos las calles y avenidas, la adoración de los indígenas por las lagunas, Bochica, el dios protector que formó el Salto del Tequendama, y Bachué, madre de los muiscas y diosa de los arroyos y los manantiales. Arrastrando las basuras de los santafereños, corrían hace siglos los riachuelos que iban a dar, con su inmunda carga, al infortunado río Bogotá. Bajo los pies de una estatua de piedra de San Juan Bautista niño -el famoso Mono de la Pila-, que ocupaba el centro de la Plaza Mayor, antes de que fuera erigido el Simón Bolívar de Tenerani, brotaba el agua que consumían los Bogotanos. Y, como Bogotá es la ciudad del agua, también es la de los humedales . Existen quince en la ciudad y son el hogar de tinguas de pico rojo, garzas, patos turros, búhos listados, conejos, ardillas, borracheros blancos, arrayanes, alisos, orquídeas, juncos y cortaderas.

Hace cincuenta años los humedales ocupaban unas cincuenta mil hectáreas. Esa cifra ha disminuido dramáticamente a menos de solo ochocienta. En Bogotá y la Sabana estos ecosistemas se han ido diseminando, achicando, empequeñeciendo, parcelando. Cuando en 1538 Gonzalo Jiménez de Quesada fundó la ciudad, en el sector de Teusaquillo, toda la sabana, todo este territorio, estaba formado por pantanos y lagunas. Los indígenas, que eran casi anfibios, se transportaban en balsas de junco, y del río no se conocía su cauce. Los españoles, cuenta Germán Arciniegas, «le fueron arrebatando al agua sus dominios. Y a medida que se cultivaban encomiendas y se hacían camellones y al r&iacut e;o se le marcaba la orilla, desaparecieron la maleza y las ciénagas, y se les quitó el amor al agua. Empezaron a encapullar los sauces forasteros, a blanquear los campanarios, a fugarse los venados».

El crecimiento de la ciudad, las construcciones de avenidas, las urbanizaciones ilegales, han ido transformando el paisaje. Pero Bogotá sigue siendo única, a pesar de tanto cambio, a pesar de la contaminación, de los escombros arrumados entre los juncos. Aquí siguen siendo verdes los cerros tutelares y se puede ver una rica fauna y flora en los humedales.

El sistema de humedales de Bogotá es el más importante del norte de los Andes. Son pocas las grandes ciudades que tienen dentro de su casco urbano reservas naturales tan importantes como las de estos cuerpos de agua que regulan los caudales del río Bogotá y sus afluentes, mitigan el cambio climático, descontaminan el agua al actuar como filtros, ayudan a equilibrar la estabilidad del suelo y evitan las inundaciones en las temporadas de lluvias, amortiguando las aguas.

Numerosas especies animales y vegetales los habitan, muchas de ellas son endémicas, es decir, exclusivas de la región. Este es el caso de aves como la tingua bogotana, el cucarachero de pantano y el chamicero. Infortunadamente, muchos de estos animales se hallan en peligro de extinción. Los pájaros migratorios también arriban a los humedales. En los meses de septiembre y octubre llegan patos barraquetes y caretos; reinitas enlutadas, chorlos moteados. Hace años que no se ven varias especies que otrora eran comunes. Los humedales son uno de los ecosistemas más vulnerables del país, por lo requieren de un monitoreo constante a su la flora y fauna. Aunque en Bogotá se encuentran protegidos por ley (Acuerdo 19 /94), las campañas pedagógicas e instructivas sobre la importancia de los humedales han sido continuas y deben seguir fortaleciéndose para preservar este patrimonio natural.

Hasta hace poco tiempo se creía que Bogotá contaba con trece humedales: Torca, la Conejera, Córdoba, Juan Amarillo, Santa María del Lago, Jaboque, Capellanía, Techo, del Burro, la Vaca, Tibanica, Meandro del Say y Guaymaral. Sin embargo, en noviembre del 2009 se anunció el descubrimiento de dos más. Uno está situado en predios del parque Salitre Mágico y sus aguas son cristalinas; el segundo, que cubre un área de 8,4 hectáreas, está ubicado en la localidad de Bosa, entre los ríos Bogotá y Tunjuelo.

En las cumbres de los Andes, lejos de todo, allí se fundó a Bogotá. Para los españoles fue un alivio encontrar esta meseta con sus dos ríos que garantizaban que nunca les faltaría el agua y dos grandes y hermosos cerros situados al oriente. Aquí no había calor que los atormentara, ni mosquitos que los asediaran con su ponzoñoso zumbido. Tampoco era necesario abanicarse. Buscaron los claros, los lugares secos, no pantanosos, y allí construyeron las primeras chozas. Los humedales son un vestigio de lo que fue la Sabana de Bogotá en tiempos ya inmemoriales. Cerca de los edificios, de los rugidos de los carros y la maquinaria pesada, un pato canadiense aterriza sobre el agua del humedal la Coneje ra, una ranita verde se camufla bajo las hojas de un aliso y una tingua bogotana se deja llevar por la corriente de un riachuelo.
* Secretaria de Recreación y el  Deporte.
*Texto y foto: German Izquierdo Manrique.

miércoles 18 de enero de 2012

Gran Colombia Gold, “ensilla las bestias sin tenerlas”


En comunicado oficial publicado en su página Web y enviado a diversos medios de comunicación, la multinacional Gran Colombia Gold Corp expresa una serie de verdades a medias, es decir, una gran cantidad de mentiras que deben aclararse, a fin de proteger los intereses y defender los derechos de quienes habitan en Marmato.
Con el ánimo de trasmitir la sensación de que tiene casi resuelta la expulsión de los habitantes de Marmato, la multinacional asevera que “En el Proyecto Marmato, hay unos pocos títulos formales que resta adquirir, así como algunos mineros artesanales que deben mover sus operaciones”. Verdad a medias porque, si bien es cierto, la compañía ha adquirido un porcentaje importante de títulos mineros, también es cierto que lo ha hecho violando la legislación y de manera fraudulenta ya que la zona media y alta del Cerro del Burro, está destinada, por Ley, a la explotación por parte de pequeños y medianos mineros. Pero, además, es clara la voluntad de varios centenares de ellos de no vender sus títulos y menos aún de “mover sus operaciones” como alegremente afirma la compañía.
Más de 500 mineros, agrupados en la Asociación de Mineros Artesanales de Marmato, le ha señalado reiteradamente a la empresa extranjera y al gobierno nacional que no venden y  no están dispuestos a permitir ni su desalojo ni el cierre de sus minas, así la minera esté tramitando, como lo viene haciendo -mediante el engaño y la intimidación-, acciones para obligarlos a abandonar o vender sus vetas.
La opinión pública debe conocer que la multinacional ha intentado sacar a la fuerza a los mineros de sus socavones e impetrado más de setenta amparos administrativos, para reclamar la propiedad sobre títulos que legalmente no le pertenecen y que, aceptados de manera venal por la autoridad minera, generaron un paro de los mineros artesanales y han incubado graves conflictos sociales en Marmato.
Es tan alevosa la minera que en el comunicado afirma: La compañía también ha implementado un programa de entrenamiento medioambiental y de seguridad para los mineros artesanales, que no solamente servirá para mejorar de manera inmediata las condiciones medioambientales y en materia de seguridad en Marmato, sino que sentará las bases para que estos mineros artesanales estén disponibles para trabajar para la compañía en su mina a cielo abierto en Marmato una vez construida esta.”
Sin siquiera ser propietarios del suelo -que también miles de marmateños han afirmado no le venden-, sin poseer los títulos mineros necesarios para el desarrollo de una minería a cielo abierto, sin cumplir con los trámites de licencia ambiental y, menos aún, sin contar con la voluntad de comunidades indígenas y afros asentadas en la zona desde tiempos ancestrales y que deben ser consultadas, la compañía pretende imponer su decisión de construir una explotación minera a cielo abierto.
Ofrece también quedarse con las vetas y convertir en obreros asalariados a quienes hoy son propietarios de minas y, a más de lo anterior, desalojarlos de sus viviendas, acabar sus negocios, destruir sembrados y echar por tierra toda la cabecera municipal, como explica en el comunicado: “Para que la Compañía construya la operación a cielo abierto en Marmato, la actual ciudad de Marmato tendrá que mudarse y los residentes existentes tendrán que ser reubicados en áreas cercanas, incluso la ciudad de El Llano, aproximadamente a 1,5 km de distancia.”. Y, más adelante afirma que la compañía pretende derribar aproximadamente “203 casas en el pueblo de Marmato (1.370 en la ciudad y sus alrededores) desplazando “una población de 749 personas (5.424 en la ciudad y sus alrededores)
Las afirmaciones de la cúpula de la Gran Colombia Gold le servirán para engañar accionistas canadienses, captar jugosos recursos económicos para la exploración y para ejecutar su política de compra, engaño, intimidación y desalojo pero nunca, semejante política le servirá para que quienes tienen raíces y aman su terruño den su brazo a torcer.
Por el contrario, quienes habitan el Cerro del Burro y sus alrededores están indignados, rechazan los procederes de la empresa extranjera y oponen resistencia para conservar su pueblo, viviendas, sembrados, minas, usos y costumbres. Como dice el adagio popular: están ensillando las bestias, sin tenerlas. Y, la multinacional puede estar segura de que miles de marmateños nunca, le venderán sus bestias.

Oscar Gutiérrez Reyes
Manizales, enero 14 de 2012

viernes 6 de enero de 2012

El sainete de Gran Colombia Gold en CM&

Marmato, Caldas, 4 de enero de 2012


Señor
YAMID AMAT
Director de Noticias CM&
Bogotá D.C

Cordial saludo,
En la emisión del pasado 2 de enero del noticiero CM&, realizada bajo el marco de la 56º Feria de Manizales y dedicada a la capital caldense por las adversidades vividas en los últimos meses, se emitió una extensa nota sobre el trabajo de la compañía minera Gran Colombia Gold en el municipio de Marmato, Caldas, seguida por  una entrevista hecha por usted a la presidente de la empresa, la ex canciller María Consuelo Araujo (puede verse en http://www.youtube.com/watch?v=iMUFyqlBx1o). Fueron más de 10 minutos de transmisión en horario estelar, en los que lejos de informarse a la opinión pública sobre la realidad que vive este municipio y sobre el accionar de esta compañía -como es deber de comunicadores y periodistas serios- se desinformó abiertamente a la audiencia colombiana, asumiendo una actitud de parcialidad a favor de esta compañía en un tema tan complejo y delicado como el de Marmato.

Para su conocimiento y el de su equipo, Marmato es un  pueblo con una historia y tradición minera de más de 500 años y con un importante legado cultural,  que pretende ser arrasado por esta compañía canadiense para realizar minería a cielo abierto sobre el casco urbano de la población. En la prolongada nota no se menciona  en ningún momento el enorme conflicto social que ha generado esta multinacional en el municipio desde hace algunos años, ni se advierte la amenaza de desaparición que se cierne sobre los marmateños por las intenciones de esta empresa, a la que ustedes sin embargo denominan, sin mayor argumentación, como una compañía con responsabilidad social.

Ya que al parecer para usted y su equipo periodístico es desconocido el historial de ilegalidades y agresiones que esta compañía ha cometido en suelo marmateño y colombiano, nos permitimos hacer la labor de documentación que ustedes deberían haber hecho y los ponemos al tanto de algunas de las acciones realizadas por la compañía en esta zona, como el cierre de 84 minas en 2008 que dejó a más de 800 personas sin empleo, la destrucción de 9 molinos y varios inmuebles, la profundización de las aguas en varios sectores, la persecución a los mineros tradicionales por medio de amparos administrativos, la constante intimidación a la población a través de sus funcionarios,  entre muchos otros ataques a los trabajadores y a la población marmateña. Como muestra de la “responsabilidad social” de esta compañía, podemos señalar la última acción cometida por esta hace poco más de un mes, cuando arremetió contra los trabajadores de dos minas, expulsándolos de ellas para después sellarlas. Solo el levantamiento de los mineros y la declaratoria de paro hicieron que la empresa se sentara a dialogar y permitiera seguir trabajando a los mineros.

En cuanto a lo expresado por la presidente de la compañía en entrevista con usted, señalamos que no es cierto que los mineros de la parte alta estén en proceso de formalización, sino que por el contrario han venido sufriendo una persecución implacable por parte de la compañía y el estado colombiano, que les han venido dando trato de ilegales y han buscado despojarlos de sus minas y por ende de sus fuentes de trabajo. Las donaciones a las que hace alusión  la presidente Araujo corresponden al empeño de la multinacional por cooptar a la población marmateña, asumiendo funciones propias del estado para desplazar las instituciones oficiales del casco urbano buscando abrir el camino a una futura explotación a cielo abierto. Además las donaciones realizadas bajo la política de “responsabilidad social”, constituyen posteriormente importantes  exenciones tributarias para la multinacional, por lo que los argumentos que señalan estas maniobras como  acciones de buena voluntad, se caen por su propio peso.

Lamentamos mucho que un medio de comunicación que goza de tanto prestigio y que tiene una audiencia tan amplia como CM&, se preste para que multinacionales que han generado enormes conflictos sociales y ambientales en Colombia, realicen propaganda corporativa mentirosa y descarada, y que además se valgan de espacios informativos dedicados a apoyar al pueblo Manizaleño en su dolor por las dificultades vividas el año pasado, para beneficio propio. Este es el reflejo inequívoco de las tácticas utilizadas por estas compañías para comprar a la opinión pública.

Por estas razones,  le exigimos a este medio de comunicación que verifique apropiadamente toda la información que transmite sobre Marmato, para que por acción u omisión, no sirva a intenciones particulares que van en contra del interés marmateño y el nacional. Le hacemos un llamado a usted y a  su equipo periodístico para que indaguen con todos los actores involucrados, los verdaderos procesos que se han venido dando y cuáles son los argumentos que las partes involucradas esgrimen acerca de la problemática de este municipio, y de esta manera no se vuelvan a realizar notas que desconocen la parte más importante de la realidad marmateña.

Respetuosamente,

Yamil Amar Cataño
Presidente Comité Civico Prodefensa de Marmato
Adriana Palomino
Gobernadora Asentamiento Indigena Cartamá de Marmato
Mario Tangarife
Presidente Asociación de Mineros Tradicionales de Marmato
Óscar Gutierrez
Miembro de la Red Colombiana de Acción Frente al Libre Comercio RECALCA
Darío Arenas
Miembro de la Red Colombiana Frente a la Gran Minería Transnacional RECLAME

Marcha continental en defensa del agua llegó este miércoles a Pereira


Los caminantes salieron desde México y aspiran llegar a Chile llevando un mensaje de paz.

Un grupo de caminantes que salieron el pasado primero de diciembre desde México marchando en defensa del agua, arribaron este miércoles (4 de enero) a la ciudad de Pereira. En su marcha continental, estas personas atravesaron la parte centro del continente llevando un mensaje por la dignidad y la paz.                      
El primer lugar visitado en Colombia por estos marchantes fue Turbo (Antioquia), y desde ese momento han caminado hasta llegar a Risaralda, de donde aspiran tomar fuerzas para avanzar al Puente Rumichaca (Ecuador), paso obligado para cumplir su objetivo: llegar al sur de Chile.
Liderados por la abuela Gloria Gonzalez, coordinadora de la manifestación en Colombia, quien seguida por indígenas de la comunidad Embera Chamí, los cuales vestían sus coloridos atuendos y los bastones de mando, el grupo atravesó el Viaducto César Gaviria Trujillo, icono de Pereira y el municipio Dosquebradas, hasta llegar al Parque Arboleda donde realizaron una ceremonia para cerrar la marcha en el departamento.
Después de llamar la atención de los habitantes de la cuidad, realizaron uno de los rituales heredados por sus ancestros, donde la mayoría de participantes cantaban al unísono "Madre tierra, guíame, tu hijo siempre quiero ser. Madre tierra guíame de vuelta hacia el mar".  La abuela Gonzalez describió el ritual al afirmar, "Nos vamos a fumar la pipa de la paz". En este acto simbólico, los caminantes fumaron la hoja del tabaco considerada medio purificador para el alma. Ver más

Andrea Ocampo Valencia
Especial para EL TIEMPO, 
PEREIRA

sábado 24 de diciembre de 2011